¡Hola! ¿Alguna vez te has parado a pensar si tu seguro de hogar te cubre de verdad lo que necesitas? A veces, con tanto papeleo y tecnicismos, uno se pierde. Pero hay un concepto clave, el principio de proporcionalidad seguro, que es como el GPS de tu póliza. Si no lo entiendes bien, puedes acabar pagando de más o, peor aún, que no te cubran lo suficiente cuando pasa algo. Vamos a desgranar esto para que te quedes tranquilo.
Puntos Clave para Llevarte a Casa
- El principio de proporcionalidad seguro ajusta la indemnización al valor real de tus bienes, ni un euro de más ni de menos.
- Si aseguras por menos de lo que vale tu casa o tus cosas (infraseguro), la aseguradora solo te pagará una parte proporcional de los daños.
- Asegurar por un valor superior al real (sobreseguro) solo hace que pagues una prima más alta, sin recibir más dinero si ocurre un siniestro.
- El valor sentimental de tus pertenencias no cuenta para el seguro; solo importa el precio de mercado o lo que cueste reponerlo.
- Revisar y actualizar tu póliza cada año es la mejor forma de evitar sorpresas desagradables y asegurar que tu seguro esté siempre al día.
Comprendiendo el Principio de Proporcionalidad en Seguros
¡Hola! Hoy vamos a desgranar uno de esos conceptos que, aunque suene un poco técnico, es súper importante para que tu seguro funcione como debe: el principio de proporcionalidad. Imagina que es como una regla de justicia entre tú y la aseguradora, para que todo esté equilibrado.
Definición Clara y Alcance del Principio
En pocas palabras, el principio de proporcionalidad dice que si el valor que declaras para asegurar tus cosas (tu casa, tus muebles, etc.) es menor que el valor real que tienen, la aseguradora te pagará solo una parte de los daños, proporcional a lo que declaraste. Es decir, si aseguras tu casa por 50.000 euros cuando en realidad vale 100.000, y sufre un daño que cuesta 10.000 euros arreglar, la aseguradora no te dará los 10.000 completos. Te dará la mitad, o sea, 5.000 euros, porque solo tenías asegurado el 50% de su valor real. La idea es que la cantidad asegurada y el valor real de lo que proteges estén lo más cerca posible. Este principio busca un equilibrio justo entre la cobertura contratada y el valor real del bien asegurado.
La Razón de Ser de la Proporcionalidad en Seguros
¿Y por qué existe esto? Pues tiene su lógica. Por un lado, busca evitar que la gente asegure sus bienes por un valor bajito para pagar menos en la prima anual, y luego esperar que la aseguradora cubra todo si pasa algo. Por otro lado, también protege a la compañía para que no tenga que pagar más de lo que le corresponde según lo acordado. Al final, se trata de que haya una relación justa entre lo que pagas, lo que declaras y lo que te cubre la póliza. Es un pilar para que el sistema de seguros funcione correctamente, evitando que alguien se lucre indebidamente. Si tienes dudas sobre cómo se aplica en casos de crédito público, la doctrina del Tribunal Supremo aclara los límites de la exoneración en crédito público.
- Evita trampas: Impide que declares menos valor para pagar menos prima.
- Justicia en la indemnización: Asegura que recibas lo justo según lo declarado.
- Equilibrio: Mantiene una relación equitativa entre asegurado y aseguradora.
Equilibrio entre Cobertura y Prima
Este principio, que es la base de muchas cosas en los seguros, nos dice que la cobertura que recibes y la prima que pagas deben ir de la mano con el valor real de lo que estás asegurando. No se trata de pagar por un coche de lujo y que te cubran como si fuera un patinete, ni tampoco de pagar una miseria y esperar una cobertura total. La idea es que haya una relación lógica y equitativa. Si algo vale 100.000 euros, la prima y la indemnización deben reflejar eso, ajustándose a las condiciones pactadas. Es importante entender que la prima que pagas se calcula en base al valor declarado, y si este es inferior al real, la indemnización se ajustará de la misma manera. Por ejemplo:
La transparencia es clave para que este principio funcione. Las aseguradoras deben explicarte claramente qué cubre tu póliza, cuáles son los límites y qué exclusiones existen. Tú, como asegurado, tienes el derecho a saber exactamente qué estás comprando. Si hay varias pólizas que cubren lo mismo, es vital que sepas cómo interactúan. Imagina que tienes dos seguros para tu casa; no es que vayas a cobrar el doble si pasa algo, sino que ambas compañías repartirán el coste del siniestro según lo acordado. La falta de claridad aquí puede llevar a malentendidos y problemas. En este sentido, Tuio se destaca por ser 100% digital y transparente, sin letra pequeña ni permanencia, lo que facilita que comprendas perfectamente tu cobertura y los costos asociados.
Marco Legal y Normativo del Principio de Proporcionalidad Seguro
¡Hola! Hablemos un poco de la base legal que sustenta todo esto del principio de proporcionalidad en los seguros. No es algo que se invente la gente de las aseguradoras de la noche a la mañana, sino que tiene su fundamento en leyes y normativas que buscan, sobre todo, la equidad.
Aspectos Clave de la Ley de Contrato de Seguro
La Ley de Contrato de Seguro es la que pone las reglas del juego, y en ella encontramos los pilares para entender cómo funciona la proporcionalidad. Básicamente, esta ley busca que haya una correspondencia lógica entre lo que declaras que vale tu bien, lo que pagas por asegurarlo y lo que la aseguradora te indemniza si algo va mal. No se trata de que la aseguradora te regale dinero ni de que tú te aproveches de una situación. Es, en esencia, un principio de equidad contractual.
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- Justicia en la indemnización: Asegura que recibas lo justo según lo declarado.
- Equilibrio: Mantiene una relación equitativa entre asegurado y aseguradora.
La Regla Proporcional y su Aplicación Práctica
Aquí es donde entra en juego la famosa "regla proporcional". Imagina que aseguras tu casa por 50.000 euros cuando en realidad vale 100.000. Si sufre un daño que cuesta 10.000 euros arreglar, la aseguradora no te dará los 10.000 completos. Te dará la mitad, o sea, 5.000 euros, porque solo tenías asegurado el 50% de su valor real. La idea es que la cantidad asegurada y el valor real de lo que proteges estén lo más cerca posible. Esto se aplica tanto si aseguras de menos (infraseguro) como si, por error, aseguras de más (sobreseguro). En el caso del sobreseguro, la ley también te protege, porque no deberías pagar más de lo que realmente vale tu bien. Si te pasa, la aseguradora debería ajustar la prima. La Ley 20/2015, de 14 de julio, de ordenación, supervisión y solvencia de las entidades aseguradoras y reaseguradoras, en su artículo 114, establece directrices importantes para el buen funcionamiento del sector.
El principio de proporcionalidad busca que haya una correspondencia lógica entre lo que declaras que vale tu bien, lo que pagas por asegurarlo y lo que la aseguradora te indemniza si algo va mal. No se trata de que la aseguradora te regale dinero ni de que tú te aproveches de una situación. Es, en esencia, un principio de equidad contractual.
Origen Legal y Normativo en España
El marco legal del principio de proporcionalidad en España se nutre de diversas fuentes. Si bien la Ley de Contrato de Seguro es la referencia principal, los tribunales y la jurisprudencia han ido perfilando su aplicación a lo largo del tiempo. Se trata de un principio general del derecho público que exige que cualquier actuación de los poderes públicos limitadora de derechos responda a criterios de necesidad y adecuación al fin perseguido. En el ámbito de los seguros, esto se traduce en una "prohibición de exceso" por parte de la Administración y, por extensión, de las entidades aseguradoras, buscando siempre una relación adecuada y no desproporcionada entre el fin perseguido y los medios empleados. La normativa busca evitar desequilibrios y asegurar que las pólizas reflejen de manera justa el riesgo asumido y la prima pagada.
Aplicación Práctica del Principio de Proporcionalidad
Vale, ya hemos visto qué es esto de la proporcionalidad y por qué es importante en los seguros. Ahora toca ponerse manos a la obra y ver cómo se aplica en el día a día. No te asustes, que no es tan complicado como parece.
El Cálculo Proporcional en Casos de Infraseguro
Imagina que tienes un piso valorado en 200.000 euros, pero por ahorrarte un poco en la prima, decides asegurarlo solo por 100.000 euros. ¡Error! Esto es lo que llamamos infraseguro. Si ocurre algo, como un incendio que daña la mitad de tu casa (100.000 euros de daño), la aseguradora no te va a pagar esos 100.000 euros completos. Aquí entra la famosa regla proporcional. La indemnización se calcula así:
- Valor Asegurado / Valor Real del Bien = Porcentaje de Cobertura
- Daño Sufrido * Porcentaje de Cobertura = Indemnización a Recibir
En nuestro ejemplo:
- 100.000 € (Asegurado) / 200.000 € (Real) = 0.5 (50% de cobertura)
- 100.000 € (Daño) * 0.5 = 50.000 € (Indemnización)
Así que, en lugar de los 100.000 € que esperabas, solo te llevas 50.000 €. La clave está en que la prima que pagas debe ser proporcional al valor real de lo que aseguras. Si no, te arriesgas a no estar cubierto del todo. Es un poco como comprar una entrada a medias para un concierto; si pasa algo, te llevas la mitad de la experiencia.
Gestión del Sobreseguro y Ajuste de Primas
El sobreseguro es lo contrario: aseguras algo por más de lo que vale. Por ejemplo, aseguras tu coche antiguo, que en el mercado vale 5.000 euros, por 15.000 euros. ¿Qué pasa aquí? Pues que, aunque pagues una prima más alta, en caso de siniestro, la aseguradora solo te indemnizará por el valor real del coche, es decir, 5.000 euros. No te vas a hacer rico con el seguro, ¡eso está claro! La aseguradora ajustará la indemnización al valor real del bien. A veces, si te das cuenta a tiempo, puedes solicitar una reducción de la prima, ya que estás pagando de más por una cobertura que no te van a dar completa. Es importante revisar tu póliza de vez en cuando, sobre todo si el valor de tus bienes cambia.
Ejemplos Detallados: Seguro de Hogar y Vehículos
Veamos un par de casos prácticos:
- Seguro de Hogar: Tienes una casa que vale 300.000 euros, pero la aseguras por 150.000 euros (infraseguro). Si sufres un robo y te sustraen bienes por valor de 20.000 euros, la aseguradora te indemnizará solo por 10.000 euros (20.000 * (150.000/300.000)). Si, por el contrario, la aseguras por 400.000 euros (sobreseguro), en caso de robo de 20.000 euros, te pagarán esos 20.000 euros, pero no más, aunque la póliza diga que está asegurada por 400.000. La aseguradora no va a pagar más de lo que realmente vale tu casa o su contenido.
- Seguro de Vehículos: Si aseguras tu coche, que tiene un valor de mercado de 10.000 euros, por 20.000 euros, y sufres un siniestro total, la indemnización máxima que recibirás será de 10.000 euros. Si el coche vale 10.000 y lo aseguras por 8.000 (infraseguro), y tienes un siniestro que causa daños por 4.000 euros, la indemnización se calculará proporcionalmente: 4.000 * (8.000/10.000) = 3.200 euros. Es un buen recordatorio de que hay que ser honesto con el valor de las cosas para encontrar un seguro de hogar asequible en 2026.
La proporcionalidad en seguros no es una trampa, sino un mecanismo para asegurar que tanto el asegurado como la compañía actúen de buena fe y que la prima pagada se corresponda con el riesgo asumido. Evita sorpresas desagradables revisando tus pólizas y ajustando los valores asegurados a la realidad.
Distinción con Otros Principios Fundamentales del Seguro
A veces, con tanto término técnico en los seguros, uno puede acabar mareado. El principio de proporcionalidad es uno de esos que, aunque suene complicado, es bastante directo. Pero para que quede súper claro, vamos a ver cómo se diferencia de otros conceptos que seguro has oído por ahí.
Diferencia con el Principio de Indemnización
El principio de indemnización es bastante sencillo: la aseguradora te paga lo que has perdido, ni un céntimo más. La idea es que no te hagas rico con un siniestro, sino que vuelvas a estar como estabas antes. Aquí es donde entra la proporcionalidad. Si resulta que aseguraste tu casa por un valor menor al que realmente tiene (lo que llamamos infraseguro), la aseguradora no te va a pagar el 100% de lo que perdiste. Te pagará solo la parte que corresponda a lo que sí declaraste. Por ejemplo, si tu casa vale 200.000€ pero solo la aseguraste por 100.000€, y sufres un daño valorado en 50.000€, la aseguradora te pagará la mitad de ese daño, es decir, 25.000€. La indemnización se ajusta tanto al daño real como a la proporción asegurada.
La Relación con el Principio de Buena Fe
Este principio va de la mano con la buena fe, que es como la base de todo contrato de seguro. Significa que tanto tú como la aseguradora debéis ser honestos y transparentes. Tú tienes que decirle a la compañía todo lo importante sobre el riesgo que aseguras (dónde está, qué hay dentro, etc.) y ella, pues, cumplir con lo pactado. Si no declaras algo importante o mientes, la aseguradora puede decir que la póliza no vale o reducir la indemnización. La proporcionalidad entra aquí porque, si declaras un valor incorrecto (ya sea por error o a propósito), la aseguradora aplicará la regla proporcional. Es decir, la buena fe exige que declares el valor real, y la proporcionalidad es la consecuencia si no lo haces bien.
Entendiendo el Principio de Subrogación
La subrogación es un poco diferente. Imagina que un tercero es el culpable de un daño que tú sufres y que está cubierto por tu seguro. Tu aseguradora te paga el siniestro, y luego, gracias a la subrogación, se pone en tu lugar para reclamarle el dinero a ese tercero culpable. Es como si la aseguradora cogiera tus derechos para recuperar lo que te ha pagado. No se trata de ajustar primas o coberturas, sino de quién paga al final cuando hay un responsable externo. Es un mecanismo para que la aseguradora no pierda dinero y para que el culpable asuma su responsabilidad.
Transparencia y Comunicación en la Aplicación del Principio
Para que el principio de proporcionalidad funcione como debe ser, la transparencia es la clave de todo. Imagina que te compras un seguro y no tienes ni idea de qué cubre exactamente, ¿verdad? Pues eso es lo que hay que evitar a toda costa. Las aseguradoras tienen la obligación de explicarte con peras y manzanas qué está incluido en tu póliza, cuáles son los límites de esa cobertura y, muy importante, qué cosas quedan fuera. Tú, como asegurado, tienes todo el derecho a saber qué estás contratando, sin rodeos.
La Importancia de la Transparencia en la Cobertura
Piensa en esto: si tienes varios seguros que cubren lo mismo, como por ejemplo para tu casa, no es que vayas a cobrar el doble si ocurre algo. Lo que pasa es que las compañías se reparten los gastos del siniestro según lo que hayáis acordado. Si no hay claridad en cómo funcionan estas cosas, es fácil que surjan malentendidos y, al final, problemas. Una comunicación clara desde el principio evita muchos dolores de cabeza después.
Obligaciones de la Aseguradora en la Información
Las compañías de seguros deben ser súper claras al informarte. Esto incluye:
- Detallar el alcance exacto de la cobertura.
- Explicar las exclusiones y limitaciones de la póliza.
- Informar sobre cómo se aplicará la regla proporcional en caso de infraseguro o sobreseguro.
- Poner a tu disposición la documentación necesaria para que entiendas tu contrato.
La información que te dan no es solo un trámite, es la base para que tomes decisiones correctas sobre tu protección.
Comunicación Efectiva entre Asegurado y Asegurador
La comunicación no es solo cosa de la aseguradora. Tú también juegas un papel. Si cambian tus circunstancias (por ejemplo, si reformas tu casa o compras un coche nuevo), es tu responsabilidad informar a la compañía. Esto ayuda a que la póliza se ajuste a tu realidad y, por ende, a que el principio de proporcionalidad se mantenga. Si estás buscando un seguro de hogar, por ejemplo, es bueno que sepas qué coberturas básicas existen y qué exclusiones podrías encontrar. A veces, opciones como las que ofrece Tuio pueden darte esa flexibilidad que necesitas sin atarte a contratos largos.
En resumen, tanto la aseguradora como tú debéis mantener una línea de comunicación abierta y honesta. Esto asegura que la póliza refleje siempre el valor real de lo asegurado y que la prima que pagas sea justa. Al final, se trata de que todos estemos en la misma página, ¿no crees? Es un poco como entender las nuevas restricciones sobre el uso de datos, donde la ley chilena pone énfasis en la transparencia y la proporcionalidad para proteger a las personas.
Excepciones y Acuerdos Contractuales Relevantes
Ojo, que no todo es blanco o negro en esto del principio de proporcionalidad. La Ley de Contrato de Seguro, que es la que manda aquí, también permite que las aseguradoras y los asegurados lleguen a acuerdos diferentes. Es decir, se puede pactar en la póliza que la regla proporcional no se aplique en ciertos casos. Esto suele pasar en seguros donde el valor de los bienes es muy difícil de determinar o cuando se establecen coberturas específicas.
Acuerdos Contractuales Alternativos a la Regla Proporcional
Aunque la regla proporcional es la norma general, el contrato de seguro es bastante flexible. Las partes pueden acordar otras formas de calcular la indemnización, siempre que no vayan en contra de la ley o de la equidad. Por ejemplo, se puede pactar una indemnización a primer riesgo absoluto. ¿Qué significa esto? Pues que te pagan hasta un límite máximo pactado, sin aplicar la proporcionalidad, siempre y cuando el siniestro no supere esa cantidad. Es una forma de simplificar las cosas, pero hay que tener cuidado de que el límite sea el adecuado para lo que realmente quieres cubrir. Es fundamental leer bien tu póliza para saber si te afecta alguna de estas excepciones.
Coberturas Específicas y su Impacto
Ciertas coberturas tienen sus propias reglas. Por ejemplo, en seguros de hogar, a veces se pactan indemnizaciones a valor de nuevo, lo que significa que te pagan el coste de un bien nuevo, aunque el tuyo ya estuviera usado. Esto puede ser una forma de acordar una cobertura mayor a la que estrictamente correspondería por el valor actual del bien, y la prima se ajustará a eso. Otro caso son las coberturas de pérdida de beneficios o lucro cesante, donde la indemnización se basa en las ganancias que dejas de obtener, y su cálculo puede tener particularidades que se alejan de la simple aplicación de la regla proporcional sobre el valor del bien asegurado. Para entender bien estas coberturas, es útil consultar información sobre seguros de daños.
Consideraciones en Seguros de Responsabilidad Civil
En los seguros de responsabilidad civil, la aplicación de la regla proporcional puede tener matices. La ley establece unos límites mínimos obligatorios para la cobertura, y la prima se calcula en función del riesgo. Si bien el principio de proporcionalidad busca que la prima se ajuste al riesgo cubierto, en RC la complejidad del cálculo del riesgo y la potencialidad de siniestros hace que las pólizas suelan tener límites amplios. Es importante conocer la normativa específica que regula estos seguros, ya que puede haber particularidades que afecten a cómo se aplica la proporcionalidad o qué acuerdos contractuales son válidos. A veces, la propia naturaleza de la responsabilidad civil hace que la aplicación de la regla proporcional sea menos directa que en otros tipos de seguros, y se pueden encontrar modalidades contractuales que excluyen su aplicación directa en favor de otros criterios pactados.
La clave está en que, aunque se pacten excepciones a la regla proporcional, el espíritu del principio debe mantenerse: debe existir una correspondencia lógica entre el riesgo que la aseguradora asume, la prima que cobra y la cobertura que ofrece. No se trata de que la aseguradora te regale dinero ni de que tú te aproveches de una situación; es, en esencia, un principio de equidad contractual.
Para ir cerrando...
Bueno, después de todo este repaso, queda claro que el principio de proporcionalidad en el seguro no es solo una regla más, sino la base para que tu póliza te proteja de verdad. No se trata de asegurar por asegurar, ni de poner cifras al azar. Si te pasas, pagas de más y no ganas nada extra; si te quedas corto, luego te toca poner dinero de tu bolsillo si pasa algo. Lo mejor es revisar cada cierto tiempo lo que tienes, lo que vale y lo que necesitas cubrir. Si tienes dudas, pregunta a tu agente o busca ayuda profesional, que para eso están. Al final, lo importante es dormir tranquilo sabiendo que, si ocurre un imprevisto, tu seguro responde como debe. Así que ya sabes, ajusta tu póliza con cabeza y no te compliques la vida más de lo necesario.
Resumen de Coberturas y Condiciones en Seguros de Hogar
Para ayudarte a comprender mejor cómo se aplica el principio de proporcionalidad en los seguros, aquí tienes un resumen de las coberturas y condiciones más relevantes que debes considerar al contratar un seguro de hogar.
| Cobertura | Condiciones | Ejemplo de Indemnización |
|---|---|---|
| Infraseguro | Asegurar por menos del valor real del bien. | Si aseguras por 100.000 € un bien que vale 200.000 €, y sufres daños de 50.000 €, solo recibirás 25.000 €. |
| Sobreseguro | Asegurar por más del valor real del bien. | Si aseguras un coche por 20.000 € que vale 10.000 €, solo recibirás 10.000 € en caso de siniestro. |
| Regla Proporcional | Indemnización ajustada al valor asegurado. | Si aseguras tu casa por 150.000 € y su valor real es 300.000 €, la indemnización se calculará proporcionalmente. |
| Indemnización a Primer Riesgo | Acuerdo para cubrir hasta un límite sin aplicar proporcionalidad. | Si se pacta un límite de 50.000 €, se pagará hasta esa cantidad sin importar el valor total asegurado. |
Preguntas Frecuentes
¿Qué es eso del principio de proporcionalidad y por qué me importa?
¡Hola! Pues mira, esto del principio de proporcionalidad es como una regla de oro en los seguros. Básicamente, se asegura de que todo esté en su sitio y sea justo. Significa que la cantidad que declaras para asegurar tus cosas y lo que pagas por el seguro deben ir a la misma velocidad que el valor real de lo que proteges. Si aseguras tu bici por 100 euros cuando en realidad vale 500, y te la roban, la aseguradora no te dará los 500 euros completos. Te dará solo una parte, proporcional a lo que declaraste. ¡Así de simple!
Si aseguro mi casa por menos dinero del que vale, ¿la aseguradora me pagará menos si pasa algo?
¡Exacto! Eso se llama infraseguro. Si declaras que tu casa vale, digamos, 80.000 euros, pero en realidad vale 160.000 euros, y ocurre un daño que cuesta 10.000 euros arreglar, la aseguradora no te dará los 10.000 euros completos. Te dará la mitad, o sea, 5.000 euros. Es como si hubieras dicho: 'Solo quiero que me cubras la mitad de mi casa'. La idea es que lo que aseguras y lo que realmente vale estén a la par.
¿Y si digo que mi coche vale más de lo que realmente cuesta? ¿Me darán más dinero si me pasa algo?
Pues no, ¡qué va! Eso se llama sobreseguro. Si declaras que tu coche vale 30.000 euros cuando en realidad solo vale 20.000, lo único que consigues es pagar una prima (el precio del seguro) más alta. Si te pasa algo, la aseguradora solo te va a pagar el valor real de tu coche, es decir, 20.000 euros, y no un euro más. Así que, declarar más de lo que vale no te beneficia en nada, solo te cuesta más dinero.
¿Esto del principio de proporcionalidad tiene que ver con la buena fe?
¡Totalmente! Van de la mano. La buena fe significa que tú tienes que ser sincero con la aseguradora y contarle todo lo importante sobre lo que aseguras, como el valor real. Y la aseguradora, pues, tiene que cumplir lo que promete. Si tú no declaras el valor correcto de tus cosas (ya sea por error o a propósito), la aseguradora aplicará la regla proporcional. Es decir, la buena fe te pide que seas honesto con los valores, y la proporcionalidad es lo que pasa si no lo eres del todo.
¿Qué pasa si tengo varios seguros para lo mismo? ¿Me pagan el doble?
¡Ojalá fuera así de fácil! Pero no. Si tienes varios seguros para el mismo objeto o riesgo, las aseguradoras se reparten el pago del siniestro. No te van a pagar más de lo que realmente vale el daño. Cada aseguradora pagará una parte según lo que tú aseguraste con ella y el total asegurado entre todas. La clave es avisar a todas las compañías para que sepan que hay más seguros y puedan hacer los cálculos bien. Si no lo haces, podrías tener problemas.
¿Hay alguna forma de que la aseguradora me pague todo aunque haya infraseguro?
Normalmente, no. La regla general es la proporcionalidad. Sin embargo, en algunos seguros, como los de hogar, a veces se puede pactar algo diferente en la póliza, como un 'seguro a primer riesgo'. Esto significa que te cubren hasta una cantidad máxima, sin importar tanto el valor total de tus cosas, siempre que el daño no supere esa cantidad. Pero ojo, esto hay que leerlo bien en tu contrato, porque no siempre es así y depende de lo que hayas acordado con tu aseguradora.
