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Guía para calcular el capital de contenido en tu seguro de hogar

6 de febrero de 2026

Guía para calcular el capital de contenido en tu seguro de hogar

¡Hola! ¿Alguna vez te has parado a pensar cuánto valen realmente todas las cosas que tienes en casa? Yo, la verdad, hasta que me tocó rellenar los papeles del seguro del hogar, ni me había planteado esa pregunta. Eso del 'capital de contenido seguro hogar' suena un poco técnico, ¿verdad? Pero tranquilo, es más fácil de lo que parece. Básicamente, es ponerle un precio a todo lo que tienes dentro de tu casa, desde el sofá hasta la última consola. Y es clave hacerlo bien, porque si pasa algo, el seguro te paga según ese valor. Si calculas mal, te puedes llevar un buen susto. ¡Vamos a desgranar esto para que lo tengas clarísimo!

Puntos Clave

  • El capital de contenido seguro hogar es el valor total de tus pertenencias: muebles, ropa, aparatos, etc.
  • Para calcularlo, haz un inventario y mira cuánto costaría comprarlo todo nuevo hoy.
  • Un valor muy bajo significa que el seguro no cubrirá todo; uno muy alto, que pagarás de más.
  • Los objetos caros, como joyas o cuadros, a menudo necesitan declararse aparte o tener una cobertura especial.
  • Revisa y actualiza tu inventario cada año o al comprar algo importante para que tu capital de contenido seguro hogar esté siempre al día.

Comprendiendo el Capital de Contenido Seguro Hogar

Sala de estar segura con pertenencias protegidas.

A ver, ¿alguna vez te has parado a pensar cuánto valen todas las cosas que tienes en casa? Yo, la verdad, hasta que tuve que rellenar el papeleo del seguro de hogar, tampoco. Te piden un tal 'capital de contenido' y suena a chino, ¿verdad? Pero tranquilo, que es más sencillo de lo que parece. Básicamente, es ponerle un precio a todo lo que tienes dentro de tu casa, desde el sofá hasta esa colección de vinilos que tanto te gusta. Y es importante hacerlo bien, porque si pasa algo, como un robo o un incendio, el seguro te paga según ese valor que declaraste. Si te quedas corto, pierdes dinero; si te pasas, pagas más de la cuenta. Vamos a desgranar esto para que no te pille desprevenido.

Definición Precisa del Valor de Tus Pertenencias

El capital de contenido, en términos sencillos, es la suma total del valor de todos tus bienes personales que se encuentran dentro de tu vivienda. Piensa en ello como el coste que tendría reponer todo lo que tienes si, de repente, desapareciera o se dañara. Esto incluye desde los muebles y electrodomésticos hasta la ropa, los libros, la tecnología y hasta ese menaje de cocina que usas a diario. Es, en esencia, el valor de lo que podrías empacar si tuvieras que mudarte de repente. Si alguna vez tienes un percance, la aseguradora se basará en este capital para calcular la indemnización. Por eso, dedicarle un rato a calcularlo bien es clave para que el seguro de hogar te cubra adecuadamente.

La Distinción Crucial Entre Continente y Contenido

Es fácil confundir estos dos términos, pero la diferencia es bastante clara una vez que le pillas el truco. El 'continente' se refiere a la estructura física de tu casa: las paredes, el techo, las ventanas, las instalaciones fijas como la calefacción o la fontanería. Básicamente, todo lo que forma parte del edificio y que no te puedes llevar si te mudas. El 'contenido', como ya hemos visto, es todo lo que está dentro de esa estructura y que sí podrías trasladar. Aquí tienes una tabla rápida para que no haya líos:

Tipo de Bien Ejemplo ¿Cubre el Capital de Contenido?
Pared principal Estructura, fijo No
Sofá Mueble, portátil
Microondas Electrodoméstico, móvil
Puerta de entrada Instalada, parte de la estructura No
Ropa Prendas personales
Lámpara de techo Instalación fija No
Ordenador portátil Dispositivo electrónico, móvil

Entender esta diferencia es importante porque, por ejemplo, si tienes una hipoteca, el banco suele exigir que el continente esté asegurado. Los inquilinos, por su parte, se centran principalmente en asegurar su contenido.

Bienes Comunes Cubiertos por el Capital de Contenido

Cuando hablamos de bienes cubiertos por el capital de contenido, la lista es bastante extensa y va más allá de lo obvio. No solo hablamos de los muebles grandes o los electrodomésticos. Piensa en:

  • Electrodomésticos, muebles y elementos de decoración: Desde la nevera hasta esa estantería que te gusta.
  • Ropa, calzado, bolsos y accesorios: Todo tu armario y complementos.
  • Libros, tecnología, herramientas: Incluye ordenadores, consolas, herramientas de bricolaje, etc.
  • Objetos de valor especial: Aquí entran joyas, relojes, obras de arte, colecciones. Ojo, que muchas compañías piden que estos objetos se declaren aparte o tengan una cobertura específica, así que infórmate bien.
  • Cosas del día a día: Menaje de cocina, bicicletas, juguetes, e incluso, en algunos casos, la comida del congelador si hay una avería.
Calcular el valor de tu contenido no es solo una formalidad para el seguro; es una forma de asegurarte de que, ante un imprevisto, puedas recuperar lo que te costó tener esas cosas. Si declaras de menos, te arriesgas a no poder reponerlo todo. Si declaras de más, estarás pagando una prima más alta de lo necesario. La clave está en la honestidad y la precisión.

Así que, ya ves, ponerle precio a tus pertenencias es un paso necesario para tener una protección real. No te agobies, que en las siguientes secciones veremos cómo hacerlo de forma práctica y sin dolores de cabeza. Además, si buscas una opción confiable y 100% digital, Tuio te ofrece seguros desde solo 5€ al mes, sin letra pequeña ni permanencia, lo que te permite disfrutar de una experiencia transparente y sin complicaciones.

Elaboración de un Inventario Doméstico Detallado

El primer paso es sencillo, aunque requiere algo de tiempo: hacer un inventario completo de todo lo que tienes en casa. Si te mudaras mañana, piensa en todo lo que metes en cajas:

  • Muebles (sofá, camas, sillas, armarios)
  • Electrodomésticos y electrónicos (frigorífico, televisor, consola)
  • Ropa, menaje, libros, y hasta herramientas del garaje
  • Cosas de valor especial: cuadros, relojes, joyas

Puedes organizarlo por habitaciones para no olvidarte de nada y, de paso, ir anotando el estado de cada cosa. Una tabla puede ayudarte a tenerlo todo más claro:

Artículo Ubicación Estado Valor estimado (€)
Sofá Salón Bueno 600
Televisor Salón Nuevo 450
Laptop Dormitorio Medio 350
Ropa (total) Armario Buena 700

Estimación Realista del Valor Actual de los Bienes

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Aquí hay truco: los seguros normalmente cubren el coste de reposición a precio de hoy, no lo que pagaste hace años. Así que revisa cuánto vale comprar un producto igual (o lo más parecido) ahora. No te bases en lo que te costó originalmente, sino en lo que te costaría hoy.

  • Mira tiendas online para comparar precios actuales.
  • Apunta esos valores en tu inventario.
  • Para objetos con años encima, haz una estimación honesta: nadie va a pagarte por una lavadora de hace 15 años lo mismo que una nueva.

Si tienes dudas, muchos seguros ofrecen asesoría y hasta tablas orientativas, como se explica en el resumen sobre capital de contenido.

Consideraciones Específicas para Propietarios e Inquilinos

La diferencia entre ser propietario y ser inquilino puede parecer pequeña, pero a la hora de asegurar el contenido, tiene su aquel. Como propietario, normalmente aseguras todo lo que es tuyo, incluyendo muebles y electrodomésticos que hayas dejado en la vivienda si la alquilas. Como inquilino, tu responsabilidad se centra en tus pertenencias personales: la ropa, el portátil, los muebles que hayas comprado tú, etc. Es importante tener esto claro para no duplicar coberturas ni dejar huecos.

Asegurar el contenido es ponerle precio a todo lo que te llevas contigo si te mudas. El continente, en cambio, es la estructura de la casa: paredes, techos, ventanas. Son dos cosas distintas que el seguro de hogar cubre por separado, y es vital entender la diferencia para no tener sorpresas.

Al final, lo importante es que el valor que declares sea lo más cercano posible a la realidad. Así, si pasa algo, el seguro te cubrirá como debe ser, sin que te falte ni te sobre dinero.

Factores Clave que Influyen en la Determinación del Valor

A la hora de ponerle un número a todo lo que tienes en casa, hay cosillas que influyen más de lo que parece. No es solo sumar lo que te costó todo en su día, ¡qué va! Hay detalles que marcan la diferencia entre estar bien cubierto y pasarte pagando o, peor aún, que te falte dinero cuando más lo necesitas.

Tipología y Valor Intrínseco de los Objetos Personales

Lo primero es mirar qué tienes. No es lo mismo un montón de libros que una colección de vinilos raros, o una tele de hace diez años que la última consola que ha salido. Cada cosa tiene su rollo y su precio. Piensa en el valor que tienen tus cosas AHORA, no cuando las compraste.

  • Electrónica: Móviles, ordenadores, teles, consolas... Suelen depreciarse rápido, pero los modelos más nuevos o de gama alta mantienen un valor alto.
  • Mobiliario: Desde el sofá hasta la mesa de la cocina. El estado, el material y la marca influyen mucho.
  • Ropa y complementos: Aquí entra de todo, desde lo del día a día hasta esa chaqueta de marca o los zapatos que te encantan.
  • Menaje y decoración: Vajilla, cristalería, cuadros, lámparas... Cosas que hacen tu casa tu hogar.
  • Objetos de valor especial: Joyas, relojes, instrumentos musicales, colecciones...
A veces, nos olvidamos de sumar esas pequeñas cosas que, sumadas, hacen un buen pellizco. La vajilla que te regalaron, esa lámpara tan chula, la colección de cómics... todo suma.

El Precio de Reposición Frente al Valor Original

Aquí viene un punto clave. Cuando te roban o se te rompe algo, no te van a dar lo que te costó hace cinco años. Lo que importa es cuánto te costaría comprarlo nuevo hoy mismo. A esto se le llama valor de reposición. Si tu sofá te costó 1000€ hace 8 años, pero hoy uno similar vale 1500€, ese es el valor que deberías tener en cuenta para el seguro.

Tipo de Bien Valor Original (hace X años) Valor de Reposición (hoy) Valor Asegurado Sugerido
Televisor 800 € 600 € 600 €
Sofá 1200 € 1800 € 1800 €
Ordenador Portátil 900 € 750 € 750 €
Juego de Maletas 200 € 250 € 250 €

Estado Actual y Antigüedad de los Bienes

Claro, no es lo mismo un mueble que está como nuevo que uno que tiene marcas de guerra. La antigüedad y el estado de conservación de tus cosas afectan directamente a su valor. Si tienes un electrodoméstico que ya tiene sus años y funciona a duras penas, no puedes valorarlo igual que uno flamante. Las aseguradoras suelen tener esto en cuenta, y es lógico. Un objeto muy viejo y en mal estado, aunque sea de marca, vale menos que uno más nuevo y cuidado.

  • Antigüedad: Cuanto más viejo es un objeto, más se ha depreciado, salvo que sea una antigüedad con valor de mercado.
  • Estado de conservación: ¿Tiene arañazos, golpes, manchas? ¿Funciona bien?
  • Reparaciones: ¿Ha necesitado muchas reparaciones? Esto puede indicar un desgaste mayor.

Al final, se trata de ser honesto contigo mismo y con la aseguradora. Poner un valor realista es lo que te va a dar la tranquilidad de que, si pasa algo, la indemnización te permitirá recuperar lo que tenías.

Gestión y Actualización Continua del Capital Asegurado

Hogar seguro con pertenencias protegidas y organizadas.

Mantener al día el valor de tus pertenencias es más importante de lo que parece. No es solo un trámite, sino una forma de asegurarte de que, si algo sucede, tu seguro te cubra de verdad y no te deje a medias.

Revisión y Actualización Periódica del Inventario

Piénsalo así: tu casa no es estática, ¿verdad? Cada año, o incluso cada pocos meses, compramos cosas nuevas, quizás heredamos algo, o simplemente nos deshacemos de lo que ya no usamos. Tu inventario de bienes debe reflejar esos cambios. No tiene sentido seguir pagando por un sofá que ya no tienes o, peor aún, no declarar esa obra de arte que te regalaron.

Aquí te dejo unos pasos sencillos para que no se te escape nada:

  • Revisión Anual: Marca en tu calendario una fecha fija, como tu cumpleaños o el inicio de año, para repasar todo lo que tienes. Es un buen momento para ver qué ha entrado y qué ha salido.
  • Anota Cambios: Cada vez que hagas una compra importante (un televisor nuevo, un electrodoméstico de alta gama) o te deshagas de algo de valor, anótalo. Una simple libreta o una hoja de cálculo sirven.
  • Guarda Pruebas: Conserva facturas, tickets de compra o incluso fotos de tus objetos más valiosos. Esto será oro molido si necesitas hacer una reclamación.

La clave está en ser constante; un inventario actualizado es tu mejor aliado.

Declaración de Nuevos Bienes y Objetos de Especial Valor

Cuando adquieres algo que realmente destaca por su valor, como una joya familiar, un instrumento musical caro o una colección de sellos, es fundamental que se lo comuniques a tu aseguradora. A veces, las pólizas tienen límites para este tipo de objetos, y si no los declaras, podrías no estar cubierto por completo en caso de siniestro. Es mejor preguntar y asegurarse de que todo está en orden.

  • Consulta Límites: Revisa tu póliza para ver si hay límites específicos para ciertas categorías de bienes (joyas, obras de arte, electrónica).
  • Valoración Profesional: Para objetos de muy alto valor, puede ser útil obtener una tasación profesional.
  • Coberturas Adicionales: Pregunta si necesitas contratar una cobertura extra o un seguro específico para esos bienes.
No subestimes el poder de una comunicación clara y a tiempo con tu aseguradora. Evitarás sorpresas desagradables y te asegurarás de que tus posesiones más preciadas estén protegidas como se merecen.

La Importancia de Mantener el Inventario al Día

Al final, todo se reduce a esto: si tu inventario está desactualizado, tu seguro no te servirá para lo que realmente necesitas. Imagina que te roban y solo declaraste la mitad de lo que tenías. La indemnización no te alcanzará para reponer todo, y ahí es donde el infraseguro te pasa factura. Por otro lado, si declaras mucho más de lo que tienes, estarás pagando de más en tus primas sin obtener un beneficio real. El objetivo es que el valor asegurado se ajuste a la realidad de tus bienes. Si necesitas ayuda para calcular el valor de tus pertenencias, no dudes en consultar con un profesional.

  • Evita el Infraseguro: Asegúrate de que el valor declarado cubre el coste de reposición de todo lo que tienes.
  • Evita el Sobreseguro: No declares un valor superior al real de tus bienes, ya que solo aumentarás tu prima innecesariamente.
  • Tranquilidad: Un inventario al día te da la paz mental de saber que estás bien protegido.

Protección Eficiente y Documentación para Reclamaciones

Llegamos a un punto clave: ¿qué pasa si, por desgracia, tienes que usar tu seguro? Aquí es donde la preparación previa marca toda la diferencia. Tener todo en orden no solo te quita un peso de encima en un momento complicado, sino que también agiliza todo el proceso para que recibas lo que te corresponde sin más demoras.

Precisión y Transparencia en la Declaración de Bienes

Lo primero y más importante es ser súper honesto y detallado cuando declaras tus pertenencias. No se trata de exagerar, sino de reflejar la realidad. Si declaras de menos, te arriesgas a que, en caso de siniestro, la indemnización no cubra el valor real de lo que has perdido. Por otro lado, declarar de más puede hacer que pagues una prima más alta de la necesaria. La clave está en el equilibrio y la exactitud.

  • Haz un inventario completo: Piensa en cada rincón de tu casa. Desde los muebles grandes hasta esa vajilla especial que solo usas en ocasiones. No olvides la electrónica, la ropa, los libros, los electrodomésticos pequeños, y cualquier objeto de valor.
  • Estima el valor de reposición: Intenta calcular cuánto te costaría comprar hoy mismo un objeto similar al que tienes, no cuánto te costó en su día. Esto es lo que la mayoría de las aseguradoras consideran para el capital de contenido.
  • Sé específico con objetos de alto valor: Si tienes joyas, obras de arte, colecciones o aparatos electrónicos muy caros, es probable que necesites declararlos de forma individual. Consulta con tu aseguradora qué límites tienen y si requieren tasaciones o facturas específicas.
Recuerda que la transparencia es tu mejor aliada. Si tu aseguradora sabe exactamente qué tienes y cuánto vale, será mucho más fácil resolver cualquier incidencia.

Documentación Esencial para un Proceso de Reclamación Exitoso

Imagina que ocurre algo y necesitas hacer una reclamación. Tener la documentación lista te ahorrará mucho estrés. Piensa en esto como tener un kit de emergencia para tu seguro.

Aquí te dejo una lista de lo que deberías tener a mano:

  • Facturas de compra: Son la prueba principal de que posees un objeto y de su valor. Intenta guardarlas, especialmente para los bienes más caros.
  • Fotografías y vídeos: Una imagen vale más que mil palabras. Tener fotos o vídeos de tus pertenencias, especialmente de las más valiosas, ayuda a demostrar su existencia y estado antes del incidente.
  • Informes o tasaciones: Para objetos de gran valor (joyas, antigüedades, arte), una tasación oficial puede ser necesaria para justificar su valor ante la aseguradora.
  • El inventario actualizado: Tu lista detallada de bienes será la base para saber qué reclamar.

Si necesitas cobertura para tu hogar de forma rápida y sin complicaciones, puedes informarte sobre cómo obtener cobertura de seguro de hogar sin papeleo excesivo.

Medidas de Seguridad Adicionales para Objetos Valiosos

Para esos bienes que tienen un valor sentimental o económico muy alto, a veces las medidas estándar no son suficientes. Pensar en seguridad extra puede prevenir no solo pérdidas, sino también dolores de cabeza a la hora de reclamar.

  • Cajas fuertes: Para joyas, dinero en efectivo, documentos importantes o pequeños objetos de gran valor, una caja fuerte bien anclada es una inversión inteligente.
  • Sistemas de alarma y vigilancia: Si tienes una colección de arte o electrónica de alta gama, considera instalar un sistema de alarma conectado a una central o cámaras de seguridad. Esto no solo disuade, sino que también proporciona pruebas en caso de intrusión.
  • Seguros específicos: Para objetos realmente excepcionales, puede que necesites contratar un seguro adicional o una cobertura específica dentro de tu póliza principal. Habla con tu aseguradora sobre las opciones disponibles para colecciones o piezas únicas.

Coberturas, Límites y Exclusiones del Seguro de Hogar

Daños y Pérdidas Comúnmente Protegidos por la Póliza

¡Hablemos de lo que tu seguro de hogar realmente te cubre! A veces, con tanta letra pequeña, uno se pierde, pero es súper importante saber qué tienes entre manos. Piensa en tu seguro como un paraguas: te protege de la lluvia, pero no de todo el mal tiempo del mundo. Lo más común es que tu póliza cubra cosas como:

  • Incendios y explosiones: Si un despiste provoca un fuego o una explosión, tus muebles, ropa y electrodomésticos (siempre que no sean muy viejos) suelen estar cubiertos. ¡Menos mal!
  • Robo, hurto y vandalismo: Si alguien entra en tu casa sin permiso o te roba algo, el seguro entra en juego. Esto incluye daños que puedan haber causado al entrar.
  • Daños por agua: Una fuga en el baño, una gotera persistente o una rotura de tubería que inunda el salón. Todo eso, si no es por un mal mantenimiento que tú hayas ignorado, suele estar cubierto.
  • Roturas accidentales: Se te cae el móvil y se rompe la pantalla, o se te cae un jarrón carísimo. Si fue un accidente, ¡puede que te lo cubran!
  • Daños eléctricos: Una subida de tensión que te deja sin televisión o te fríe el microondas. Esto también suele estar incluido.
  • Fenómenos meteorológicos: Lluvias fuertes, granizo, vientos huracanados... si el mal tiempo causa destrozos en tu casa, tu seguro debería responder.

Además, algunas pólizas ofrecen coberturas extra, como la de "todo riesgo accidental" para esos percances inexplicables o seguros tecnológicos específicos para tus gadgets. Es bueno revisar si tu seguro de hogar cubre daños por agua y otros incidentes comunes.

Es vital entender que el seguro de contenido no es una varita mágica. Está diseñado para ayudarte a recuperar el valor de tus pertenencias tras un siniestro cubierto, pero siempre dentro de unos límites y condiciones. No esperes que cubra el desgaste normal o los daños por falta de cuidado.

Comprendiendo los Límites Habituales de Cobertura

Ahora, la parte que a veces da un poco de pereza: los límites. Tu seguro no es una chequera infinita, tiene sus topes. Es como cuando vas a un buffet libre, puedes comer mucho, pero no te puedes llevar comida a casa.

  • Capital de contenido: Es la cantidad máxima que te pagarán por tus cosas. Si declaraste 10.000€ y te roban todo, no te darán más de eso.
  • Objetos de valor especial: Aquí es donde hay que tener cuidado. Joyas, obras de arte, colecciones... suelen tener un límite individual o un porcentaje bajo del capital total. Si tienes algo muy valioso, debes declararlo aparte para que esté bien cubierto.
  • Cobertura fuera del hogar: Si te roban el portátil mientras trabajas en una cafetería, la cobertura suele ser menor que si te lo roban en casa. A menudo, es solo para robo y con denuncia policial.
  • Daños eléctricos: A veces, el seguro pone un límite según la antigüedad de los aparatos. Un electrodoméstico con 15 años puede que no lo cubran igual que uno nuevo.

Aquí te dejo una idea general de cómo suelen funcionar:

Tipo de Cobertura Límite Habitual
Robo fuera del hogar 10-20% del capital total de contenido
Objetos de valor especial Límite individual por objeto o por póliza
Daños eléctricos Depende de la antigüedad y tipo de aparato
Fenómenos naturales Suele estar ligado al capital de contenido total

Identificación de Exclusiones Frecuentes en el Seguro

Igual de importante que saber lo que cubre es saber lo que NO cubre. Las exclusiones son esas cosas que, por mucho que pase, tu seguro no va a pagar. Es como si el paraguas tuviera agujeros por donde entra el agua.

  • Bienes no declarados o mal valorados: Si tienes una colección de sellos valorada en 5.000€ pero solo declaraste 500€, te pagarán solo esos 500€ (o menos, según la póliza).
  • Objetos deteriorados por el uso: El sofá que ya está viejísimo y se rompe, o la lavadora que deja de funcionar por el paso del tiempo. Eso es desgaste, no un siniestro.
  • Daños por falta de mantenimiento: Si no arreglas una gotera que se hace evidente y acaba destrozando el techo, es probable que no te lo cubran.
  • Cosas que no están en la póliza: Si no declaraste explícitamente que tenías una obra de arte, no esperes que te la cubran si hay un incendio.
  • Dinero en efectivo y documentos: Normalmente, el dinero que tengas en casa o documentos importantes no suelen estar cubiertos por robo o pérdida.
  • Carencia: Algunas coberturas pueden tener un periodo inicial (carencia) donde no aplican. Por ejemplo, si contratas un seguro hoy y mañana hay una inundación, puede que no te cubra si esa cobertura tiene carencia.

Revisa siempre la sección de exclusiones de tu póliza. Es ahí donde te dirán qué cosas están fuera de juego. Por ejemplo, si te preocupa la seguridad de tus dispositivos electrónicos, es bueno saber si los daños por avería están cubiertos o si son una exclusión común.

En Resumen: Tu Hogar, Tus Cosas, Tu Tranquilidad

Bueno, ya hemos llegado al final de esta guía sobre el capital de contenido para tu seguro de hogar. Espero que ahora veas que no es tan complicado como sonaba al principio. Al final, se trata de hacer un recuento de todo lo que tienes en casa, ponerle un precio realista y asegurarte de que tu póliza lo refleje. Hacer un inventario puede dar un poco de pereza, lo sé, pero créeme, es la mejor manera de evitar sorpresas desagradables si alguna vez tienes que hacer una reclamación. Y si te acostumbras a revisarlo de vez en cuando, sobre todo si compras algo importante, mucho mejor. Así, si pasa algo, todo irá más rodado y te sentirás más seguro. No te olvides de esos objetos que son un poco más especiales, que a veces necesitan que se les mencione aparte en el seguro. En definitiva, dedicarle un rato a esto te puede ahorrar muchos quebraderos de cabeza en el futuro. ¡Ahora ya sabes lo que es el capital de contenido y por qué es tan importante tenerlo bien calculado!

Preguntas Frecuentes

¿Qué es exactamente el 'capital de contenido' de mi seguro de hogar?

¡Imagínate que tienes que hacer una mudanza exprés! El capital de contenido es, básicamente, el valor de todo lo que meterías en las cajas: tus muebles, la ropa, la tele, la consola, tus libros, ¡todo lo que no forma parte de la estructura de la casa! Es la pasta que te cubriría el seguro si algo le pasara a tus cosas por un siniestro.

¿Tengo que sumar cada calcetín y cada plato para calcularlo?

¡Uf, qué pereza! No, no hace falta que seas tan detallista con cada cosita pequeña. Lo ideal es hacer una lista de los muebles, electrodomésticos, aparatos electrónicos y objetos más importantes. Para la ropa o el menaje, puedes hacer una estimación general por habitación o por tipo. Lo importante es que sea un cálculo realista de lo que vale todo junto.

¿Y si tengo joyas o un cuadro que valen un dineral?

¡Ahí está el truco! Las cosas de mucho valor, como joyas, relojes caros, obras de arte o colecciones importantes, suelen tener un límite de cobertura más bajo en el seguro normal. Lo mejor es que lo declares aparte a tu aseguradora. A veces te pedirán una tasación o te darán una cobertura especial para que estén bien protegidas.

¿Qué pasa si pongo un valor demasiado bajo y me roban?

Pues que te llevas un disgusto doble. Si el valor que declaraste es mucho menor de lo que realmente valen tus cosas (esto se llama infraseguro), la aseguradora te pagará solo una parte proporcional del daño. Es decir, si declaraste la mitad de lo que valen tus cosas y te roban la mitad, te pagarán solo una cuarta parte de lo que cuesta reponerlo. ¡Por eso es clave ser honesto con el valor!

Mi seguro dice que cubre 'valor de reposición'. ¿Eso qué es?

Significa que, si te pasa algo, el seguro te pagará lo que te costaría comprar un objeto nuevo y similar hoy en día, no lo que te costó a ti hace años. Por ejemplo, si tu tele tiene 10 años y se estropea, te pagarán lo que cuesta una tele nueva parecida, no el precio que pagaste tú cuando la compraste. ¡Es una buena noticia para ti!

Soy inquilino, ¿necesito seguro de contenido?

¡Totalmente! Si vives de alquiler, tú eres el dueño de tus cosas (muebles, ropa, electrodomésticos que hayas comprado tú), pero no de la estructura del piso (paredes, techos). Por eso, lo que más te interesa es el seguro de contenido. Si hay un incendio o un robo, tu seguro de contenido se encargará de reponer tus pertenencias, mientras que el seguro del propietario cubrirá los daños en el edificio.