Guía completa sobre el principio de proporcionalidad en seguros

13 de enero de 2026

Guía completa sobre el principio de proporcionalidad en seguros

Oye, ¿alguna vez te has parado a pensar si tu seguro de hogar te cubre de verdad lo que necesitas? A veces, con tanto papeleo y tecnicismos, uno se pierde. Pero hay un concepto clave, el principio de proporcionalidad seguro, que es como el GPS de tu póliza. Si no lo entiendes bien, puedes acabar pagando de más o, peor aún, que no te cubran lo suficiente cuando pasa algo. Vamos a desgranar esto para que te quedes tranquilo.

Puntos Clave para Llevarte a Casa

  • El principio de proporcionalidad seguro ajusta la indemnización al valor real de tus bienes, ni un euro de más ni de menos.
  • Si aseguras por menos de lo que vale tu casa o tus cosas (infraseguro), la aseguradora solo te pagará una parte proporcional de los daños.
  • Asegurar por un valor superior al real (sobreseguro) solo hace que pagues una prima más alta, sin recibir más dinero si ocurre un siniestro.
  • El valor sentimental de tus pertenencias no cuenta para el seguro; solo importa el precio de mercado o lo que cueste reponerlo.
  • Revisar y actualizar tu póliza cada año es la mejor forma de evitar sorpresas desagradables y asegurar que tu seguro esté siempre al día.

Comprendiendo el Principio de Proporcionalidad Seguro

Balanza con documentos de seguro y bienes.

¡Hola! Hoy vamos a desgranar uno de esos conceptos que, aunque suene un poco técnico, es súper importante para que tu seguro de hogar funcione como debe: el principio de proporcionalidad. Imagina que es como una regla de justicia entre tú y la aseguradora, para que todo esté equilibrado.

Definición Clara y Alcance del Principio

En pocas palabras, el principio de proporcionalidad dice que si el valor que declaras para asegurar tus cosas (tu casa, tus muebles, etc.) es menor que el valor real que tienen, la aseguradora te pagará solo una parte de los daños, proporcional a lo que declaraste. Es decir, si aseguras tu casa por 50.000 euros cuando en realidad vale 100.000, y sufre un daño que cuesta 10.000 euros arreglar, la aseguradora no te dará los 10.000 completos. Te dará la mitad, o sea, 5.000 euros, porque solo tenías asegurado el 50% de su valor real. La idea es que la cantidad asegurada y el valor real de lo que proteges estén lo más cerca posible.

La Razón de Ser de la Proporcionalidad en Seguros

¿Y por qué existe esto? Pues tiene su lógica. Por un lado, busca evitar que la gente asegure sus bienes por un valor bajito para pagar menos en la prima anual, y luego esperar que la aseguradora cubra todo si pasa algo. Por otro lado, también protege a la compañía para que no tenga que pagar más de lo que le corresponde según lo acordado. Al final, se trata de que haya una relación justa entre lo que pagas, lo que declaras y lo que te cubre la póliza.

  • Evita trampas: Impide que declares menos valor para pagar menos prima.
  • Justicia en la indemnización: Asegura que recibas lo justo según lo declarado.
  • Equilibrio: Mantiene una relación equitativa entre asegurado y aseguradora.
El principio de proporcionalidad es una herramienta legal que busca la equidad en los contratos de seguro, especialmente en los de daños. Su aplicación se centra en ajustar la indemnización al valor real de los bienes asegurados, evitando tanto el enriquecimiento injusto del asegurado como el perjuicio para la compañía.

Origen Legal y Normativo en España

El Marco Legal del Principio de Proporcionalidad Seguro

A ver, que esto de los seguros puede sonar a chino a veces, pero detrás de cada póliza hay unas reglas del juego bien establecidas. El principio de proporcionalidad no es algo que se inventen las aseguradoras para complicarnos la vida; se basa en leyes que buscan un equilibrio justo para todos. En España, tenemos un marco legal que protege tanto a quienes contratan un seguro como a las empresas que lo ofrecen. Si estás buscando una opción que sea 100% digital y transparente, Tuio puede ser una excelente alternativa. Además, sus precios comienzan desde 5€ al mes, lo que lo convierte en una opción muy accesible. Vamos a desgranar un poco cómo funciona esto.

Aspectos Clave de la Ley de Contrato de Seguro

La Ley de Contrato de Seguro es la que pone las bases de cómo deben ser las relaciones entre tú y tu aseguradora. Esta ley, que es bastante antigua pero sigue vigente en lo esencial, habla de cómo se calculan las indemnizaciones y qué pasa si la suma que declaraste no se ajusta a la realidad. El principio de proporcionalidad sale a relucir aquí de forma bastante directa, sobre todo cuando se trata de calcular cuánto te paga la compañía si ocurre algo y resulta que no declaraste el valor real de tus bienes. La idea es que la indemnización sea justa y se corresponda con lo que realmente vale lo asegurado.

La Regla Proporcional y su Aplicación Práctica

Aquí es donde entra en juego la famosa "regla proporcional". Imagina que tienes un coche que vale 10.000€, pero decides asegurarlo por solo 5.000€ para pagar menos. Si te roban el coche, la aseguradora no te va a dar los 5.000€ completos. Lo que hará será aplicar una regla de tres: si aseguraste la mitad del valor real, te pagará la mitad de la indemnización que correspondería por el robo (menos la franquicia, claro). Es decir, te pagará 5.000€, que es el 50% del valor total del coche, porque tú solo habías asegurado el 50%.

La fórmula es sencilla: (Suma Asegurada / Valor Real del Bien) * Daño Sufrido = Indemnización a Percibir.

Esto se aplica tanto si aseguras de menos (infraseguro) como si, por error, aseguras de más (sobreseguro). En el caso del sobreseguro, la ley también te protege, porque no deberías pagar más de lo que realmente vale tu bien. Si te pasa, la aseguradora debería ajustar la prima.

Excepciones y Acuerdos Contractuales

Ojo, que no todo es blanco o negro. La Ley de Contrato de Seguro también permite que las aseguradoras y los asegurados lleguen a acuerdos diferentes. Es decir, se puede pactar en la póliza que la regla proporcional no se aplique en ciertos casos. Esto suele pasar en seguros donde el valor de los bienes es muy difícil de determinar o cuando se establecen coberturas específicas. Por ejemplo, en algunos seguros de hogar, se puede acordar una indemnización a primer riesgo absoluto, donde te pagan hasta un límite máximo sin aplicar la proporcionalidad, siempre que el siniestro no supere esa cantidad. Es importante leer bien tu póliza para saber si te afecta alguna de estas excepciones. Si tienes dudas sobre el seguro de responsabilidad civil de tu vehículo, por ejemplo, la normativa establece requisitos obligatorios que debes conocer.

El principio de proporcionalidad busca que haya una correspondencia lógica entre lo que declaras que vale tu bien, lo que pagas por asegurarlo y lo que la aseguradora te indemniza si algo va mal. No se trata de que la aseguradora te regale dinero ni de que tú te aproveches de una situación. Es, en esencia, un principio de equidad contractual.

Infraseguro y Sobreseguro: Riesgos y Consecuencias

Infraseguro: Riesgos por No Ajustar Correctamente el Valor Asegurado

Vamos a ver qué pasa cuando no calculamos bien lo que vale nuestra casa o nuestras cosas. Si declaras un valor más bajo de lo que realmente tienen tus bienes, te encuentras con el temido infraseguro. Y créeme, las consecuencias pueden ser bastante desagradables. Básicamente, significa que tu póliza cubre menos de lo que tus bienes valen en realidad. Si ocurre un siniestro, la aseguradora solo te pagará una parte del daño, correspondiente al porcentaje de cobertura que tenías. Esto puede dejarte con gastos inesperados, porque tendrás que cubrir el resto tú mismo. Cuanto más "ahorres" en la póliza con un valor asegurado bajo, más peligro corres si llega el día en que de verdad necesitas el seguro.

Imagina que tu casa vale 100.000€, pero por querer pagar menos de seguro, declaras que vale solo 70.000€. Si sufres un daño de 50.000€, la aseguradora no te dará los 50.000€. Aplicando la regla proporcional, te pagará solo el 70% de ese daño, es decir, 35.000€. Te faltarían 15.000€ para reparar tu casa, y ese dinero sale de tu bolsillo. Es un problema serio, sobre todo si el daño es grande.

  • Recibirás menos dinero del que necesitas realmente.
  • Tendrás que poner dinero extra de tu bolsillo.
  • En accidentes grandes, como un incendio importante, puedes verte en un apuro muy serio.

Para evitar esto, es importante contar con un seguro que se ajuste a la realidad actual de tu vivienda y bienes, para que tu seguro funcione correctamente cuando más lo necesites. Asegurar tu hogar implica declarar capitales que reflejen el valor real de tu propiedad y tus pertenencias.

Sobreseguro: Pagar Más Sin Obtener Mayor Cobertura

Por otro lado, está el sobreseguro. Esto ocurre cuando aseguras tus bienes por un valor superior al que realmente tienen. Parece que así estás más protegido, ¿verdad? Pues no siempre es así, y además, te sale más caro. Si declaras que tu casa vale 150.000€ cuando en realidad solo vale 100.000€, estás pagando una prima por esos 50.000€ de más que no te van a servir para nada.

En caso de siniestro, la aseguradora solo te indemnizará por el valor real del daño, hasta el límite del valor real del bien. Es decir, si el daño es de 50.000€, te pagarán 50.000€, aunque tuvieras la casa asegurada por 150.000€. Esos 50.000€ de más que aseguraste son dinero tirado a la basura en forma de prima. Si el daño es total (100.000€), te pagarán eso, y no los 150.000€ que declaraste. La aseguradora tiene la obligación de indemnizar solo el daño efectivamente causado, ni un euro más ni uno menos.

Si pagas una prima muy alta porque has sobreasegurado, la aseguradora te devuelve la parte que sobra o incluso puede anular el contrato si no hay acuerdo. Lo importante es que ambas partes jueguen limpio y se basen en cifras reales.

Errores Comunes al Calcular las Sumas Aseguradas

Calcular bien el valor de lo que aseguras es clave. Aquí te dejo algunos errores que se suelen cometer:

  • No actualizar el valor: Con el tiempo, el valor de las cosas cambia. Una reforma, la compra de muebles nuevos o incluso la inflación pueden hacer que el valor de tu casa o tus pertenencias aumente. Si no revisas tu póliza, te arriesgas al infraseguro.
  • Confundir valor de nuevo con valor real: A veces, se asegura por el coste de comprarlo todo nuevo, cuando lo que cuenta es el valor actual, teniendo en cuenta la depreciación. Si sufres un siniestro, podrías recibir solo una parte del coste de reposición si no tienes una cobertura específica para ello.
  • No hacer un inventario detallado del contenido: Mucha gente subestima el valor total de sus pertenencias. Una lista detallada de muebles, electrodomésticos, ropa, joyas, etc., ayuda a tener una idea más clara y evitar sorpresas. Si no se ajusta correctamente el valor asegurado, puedes sufrir una indemnización insuficiente en caso de siniestro, lo que significa que recibirás solo una porción de la indemnización.

Si no estás seguro de cómo calcularlo, lo mejor es pedir ayuda. Un profesional puede ayudarte a valorar tus bienes correctamente y así evitar tanto el infraseguro como el sobreseguro.

Valoración de Bienes: Claves para una Póliza Justa

Mano colocando moneda sobre objetos de valor.

A veces, cuando contratamos un seguro, nos da por pensar en el valor de nuestras cosas de forma un poco… abstracta. ¿Cuánto vale realmente esa tele que compramos hace tres años? ¿Y los muebles? Si no calculamos bien, podemos acabar pagando de más o, peor aún, quedarnos cortos justo cuando más necesitamos la cobertura. Vamos a ver cómo ponerle números a tus bienes para que tu póliza sea lo más justa posible.

Valor Real Versus Valor Asegurado

Aquí está el quid de la cuestión. El valor real es lo que tus pertenencias valen ahora mismo, teniendo en cuenta el uso, la antigüedad y el desgaste. Piensa en cuánto te costaría comprar algo similar hoy, no lo que te costó nuevo. Por otro lado, el valor asegurado es la cifra que tú pones en tu póliza, la cantidad máxima que la aseguradora pagaría en caso de siniestro. Si no coinciden, vienen los problemas.

  • Valor Real: Precio de mercado actual, considerando depreciación.
  • Valor Asegurado: Cantidad pactada en el contrato de seguro.

Si el valor asegurado es inferior al real, te encuentras en infraseguro. Si es superior, en sobreseguro. Ambas situaciones te perjudican a la larga.

El Valor Sentimental Frente al Valor de Mercado

Todos tenemos objetos que nos encantan por el cariño que les tenemos. Esa vieja lámpara heredada, el primer regalo de tu pareja… son tesoros personales. Sin embargo, para el seguro, el valor sentimental no cuenta. La aseguradora se basa en el valor de mercado, es decir, cuánto costaría reponer ese objeto por uno similar en el mercado actual. Si declaras un valor basado en tus emociones, es muy probable que caigas en sobreseguro, pagando más de la cuenta sin obtener una cobertura real mayor.

El seguro está diseñado para cubrir pérdidas económicas tangibles, no el apego emocional que podamos tener hacia nuestros bienes. Es importante separar estos dos conceptos para tener una póliza que refleje la realidad financiera de tus posesiones.

La Importancia de una Valoración Profesional

Calcular el valor de tus bienes puede ser complicado. ¿Cuánto se deprecia un sofá cada año? ¿Cuál es el precio de reposición de esa vajilla especial? Aquí es donde un profesional puede marcar la diferencia. Un tasador o un agente de seguros tiene las herramientas y el conocimiento para evaluar tus pertenencias de forma objetiva. Te ayudará a:

  • Identificar todos tus bienes y su valor actual.
  • Evitar errores comunes como calcular a ojo o no considerar la depreciación.
  • Asegurarte de que la suma asegurada se ajusta a la realidad, ni más ni menos.

Contar con esta ayuda te da la tranquilidad de saber que tu póliza está bien ajustada, protegiéndote adecuadamente sin que pagues de más por coberturas innecesarias.

Diferencias con Otros Principios Fundamentales del Seguro

A veces, con tanto término técnico en los seguros, uno puede acabar mareado. El principio de proporcionalidad es uno de esos que, aunque suene complicado, es bastante directo. Pero para que quede súper claro, vamos a ver cómo se diferencia de otros conceptos que seguro has oído por ahí.

Distinción con el Principio de Indemnización

El principio de indemnización es bastante sencillo: la aseguradora te paga lo que has perdido, ni un céntimo más. La idea es que no te hagas rico con un siniestro, sino que vuelvas a estar como estabas antes. Aquí es donde entra la proporcionalidad. Si resulta que aseguraste tu casa por un valor menor al que realmente tiene (lo que llamamos infraseguro), la aseguradora no te va a pagar el 100% de lo que perdiste. Te pagará solo la parte que corresponda a lo que sí declaraste. Por ejemplo, si tu casa vale 200.000€ pero solo la aseguraste por 100.000€, y sufres un daño valorado en 50.000€, la aseguradora te pagará la mitad de ese daño, es decir, 25.000€. La indemnización se ajusta tanto al daño real como a la proporción asegurada.

La Relación con el Principio de Buena Fe

Este principio va de la mano con la buena fe, que es como la base de todo contrato de seguro. Significa que tanto tú como la aseguradora debéis ser honestos y transparentes. Tú tienes que decirle a la compañía todo lo importante sobre el riesgo que aseguras (dónde está, qué hay dentro, etc.) y ella, pues, cumplir con lo pactado. Si no declaras algo importante o mientes, la aseguradora puede decir que la póliza no vale o reducir la indemnización. La proporcionalidad entra aquí porque, si declaras un valor incorrecto (ya sea por error o a propósito), la aseguradora aplicará la regla proporcional. Es decir, la buena fe exige que declares el valor real, y la proporcionalidad es la consecuencia si no lo haces bien.

Entendiendo el Principio de Subrogación

La subrogación es un poco diferente. Imagina que un vecino, por descuido, provoca un incendio que daña tu casa. Tú, lógicamente, reclamas a tu seguro. La aseguradora te paga los daños (siguiendo, claro, el principio de indemnización y proporcionalidad si aplica). Una vez que te ha pagado, la aseguradora se pone en tu lugar y puede reclamarle a ese vecino (o a su seguro) el dinero que te ha adelantado. Es como si la aseguradora se convirtiera en ti, por un momento, para recuperar lo que ha gastado. No tiene que ver directamente con cómo calculas el valor de tus cosas, sino con quién paga al final si hay un tercero responsable. Es un mecanismo para que el culpable pague y la aseguradora no pierda dinero por un daño que no causó ella.

El Papel del Asesoramiento Profesional en tu Póliza

A veces, con tanta letra pequeña y tecnicismos, uno se siente un poco perdido al contratar un seguro. Y es normal. Por eso, contar con alguien que te eche una mano, un profesional, puede marcar una diferencia enorme para que tu póliza esté bien ajustada a lo que realmente necesitas. No se trata solo de rellenar formularios, sino de asegurarte de que tu seguro te cubre de verdad, sin sorpresas desagradables.

Ventajas de la Valoración Profesional de Bienes

Cuando hablamos de valorar tus bienes, un profesional sabe mirar más allá de lo obvio. No es lo mismo el valor que tú le das a ese sofá heredado que su valor de mercado actual, o lo que te costaría reponerlo. Un asesor te ayuda a:

  • Detectar errores comunes: A veces, por costumbre o desconocimiento, declaramos valores que no se corresponden con la realidad. Un experto sabe identificar estas discrepancias.
  • Lograr una valoración ajustada: El objetivo es que la suma asegurada sea lo más cercana posible al valor real de tus pertenencias. Ni pagar de más por cosas que ya no tienes, ni quedarte corto y que luego falte dinero si pasa algo.
  • Recibir asesoría continua: Tu vida cambia, y tus bienes también. Un buen profesional te recordará la importancia de revisar tu póliza periódicamente, no solo cuando ocurre un siniestro.
La tranquilidad de saber que tu seguro refleja fielmente tu situación actual es impagable. No es un gasto, es una inversión en seguridad.

Cómo Identificar Coberturas Necesarias

Las pólizas de seguro pueden venir con un montón de coberturas adicionales que, si no las entiendes bien, pueden hacer que pagues por cosas que no necesitas o, peor aún, que te falte protección en lo importante. Un asesor te guiará para:

  • Preguntarte por cambios recientes en tu hogar o tus hábitos (reformas, compras importantes, mudanzas).
  • Revisar si tienes objetos de valor especial que requieran una cobertura específica (joyas, instrumentos musicales, colecciones).
  • Analizar riesgos que quizás no habías considerado, como daños por agua, responsabilidad civil ampliada o problemas eléctricos.

Por ejemplo, si tienes una fontanería antigua, la cobertura de daños por agua es algo que deberías mirar con lupa. O si alquilas tu vivienda, la responsabilidad civil se vuelve una pieza clave. Un profesional te ayuda a clasificar estas coberturas y entender cuándo son realmente necesarias para ti.

Adaptación de la Póliza a Cambios de Vida

Tu seguro no debería ser algo estático. La vida da muchas vueltas: te mudas, amplías la familia, compras electrodomésticos nuevos de alta gama, o incluso vendes algunos objetos valiosos. Si tu póliza no se actualiza, podrías estar pagando de más o, lo que es más grave, no estar cubierto adecuadamente. Un asesor profesional te ayudará a:

  • Recordarte cuándo es el momento ideal para revisar tu póliza, normalmente antes de su vencimiento anual.
  • Orientarte sobre si las coberturas contratadas siguen siendo las más adecuadas para tu situación actual.
  • Evitar que pagues primas innecesarias o, por el contrario, que te encuentres con una cobertura insuficiente cuando más la necesitas. Por ejemplo, si has hecho una reforma importante en la cocina, el valor de reconstrucción de tu vivienda habrá aumentado, y tu póliza debería reflejarlo. Si necesitas comparar diferentes opciones de seguros de hogar, un comparador de seguros domésticos puede ser un buen punto de partida para tener una visión general. Al final, la idea es que tu seguro se adapte a ti, y no al revés. Si buscas una opción transparente y sin complicaciones, podrías echar un vistazo a aseguradoras digitales que ofrecen precios competitivos y sin letra pequeña, como Tuio seguros que tiene precios desde 5€ al mes.

Derechos y Obligaciones en la Aplicación del Principio

Vale, ya hemos hablado de qué es esto de la proporcionalidad y por qué es importante. Ahora, pongámonos serios y veamos qué te toca a ti y qué le toca a la aseguradora cuando esto entra en juego. Al final, un seguro es un contrato, y como tal, tiene sus reglas del juego para todos.

Derechos y Obligaciones del Asegurado

Como asegurado, tienes tus deberes, pero también tus derechos. Lo principal es que la aseguradora te trate con justicia y te pague lo que te corresponde según lo acordado. Pero ojo, para que eso pase, tú también tienes que poner de tu parte.

  • Derecho a una indemnización justa: Si has declarado correctamente el valor de tus bienes y ocurre un siniestro, tienes derecho a que te indemnicen según lo pactado, respetando el principio de proporcionalidad. Esto significa que si no hay infraseguro, la indemnización debería cubrir el daño hasta el límite de la suma asegurada.
  • Obligación de declarar el valor real: Aquí está el quid de la cuestión. Tienes la responsabilidad de informar a la aseguradora sobre el valor real de los bienes que aseguras. No se trata de adivinar, sino de hacer un esfuerzo razonable por ajustar la suma asegurada a la realidad.
  • Obligación de notificar cambios: Si tus bienes cambian de valor significativamente (por ejemplo, haces una reforma grande o compras algo muy valioso), deberías comunicárselo a la aseguradora. Esto ayuda a mantener la póliza al día y evita problemas futuros.
  • Derecho a solicitar revisión: Si crees que la aseguradora no está aplicando bien el principio de proporcionalidad o que te ha valorado mal un bien, tienes derecho a pedir una revisión y a presentar tus argumentos o pruebas.

Obligaciones de la Aseguradora

La compañía de seguros también tiene su papel y sus responsabilidades. No se trata solo de cobrar primas, sino de cumplir con lo prometido y actuar de buena fe.

  • Informar sobre el principio: La aseguradora tiene la obligación de explicarte cómo funciona el principio de proporcionalidad y qué implicaciones tiene para tu póliza, especialmente en casos de infraseguro o sobreseguro. No pueden escudarse en que

En Resumen: Tu Seguro, Tu Tranquilidad

Bueno, después de todo este repaso, queda claro que el principio de proporcionalidad en el seguro no es solo una regla más, sino la base para que tu póliza te proteja de verdad. No se trata de asegurar por asegurar, ni de poner cifras al azar. Si te pasas, pagas de más y no ganas nada extra; si te quedas corto, luego te toca poner dinero de tu bolsillo si pasa algo. Lo mejor es revisar cada cierto tiempo lo que tienes, lo que vale y lo que necesitas cubrir. Si tienes dudas, pregunta a tu agente o busca ayuda profesional, que para eso están. Al final, lo importante es dormir tranquilo sabiendo que, si ocurre un imprevisto, tu seguro responde como debe. Así que ya sabes, ajusta tu póliza con cabeza y no te compliques la vida más de lo necesario.

Resumen de Coberturas y Condiciones de Seguros de Hogar

Entender las coberturas y condiciones de tu seguro de hogar es fundamental para evitar sorpresas desagradables. La siguiente tabla resume la información clave sobre las coberturas, precios y condiciones que debes considerar al contratar un seguro de hogar.

Resumen de Coberturas y Condiciones de Seguros de Hogar
Cobertura Descripción Precio (EUR/€/año)
Daños por incendio Cubre daños causados por incendios en la vivienda. A partir de 5€ al mes
Daños por agua Cubre daños por filtraciones o roturas de tuberías. A partir de 5€ al mes
Responsabilidad civil Cubre daños a terceros causados por el asegurado. A partir de 5€ al mes
Robos Cubre el robo de bienes dentro de la vivienda. A partir de 5€ al mes
Indemnización a primer riesgo Indemnización hasta un límite sin aplicar proporcionalidad. Variable según la póliza

Preguntas Frecuentes

¿Qué pasa si mi casa vale más de lo que puse en el seguro?

¡Uy! Si tu casa vale más de lo que aseguraste, eso se llama infraseguro. Imagina que tu casa vale 100.000 euros pero solo la aseguraste por 50.000. Si pasa algo y se daña un 20% (o sea, 20.000 euros), la aseguradora no te dará los 20.000 completos. Te dará solo el 50% de esos 20.000, porque solo tenías asegurado la mitad del valor real. ¡Vamos, que te tocará poner de tu bolsillo la otra mitad!

Si aseguro mi casa por más de lo que vale, ¿me darán más dinero si pasa algo?

Pues va a ser que no. Si pones en el seguro un valor más alto del que realmente tiene tu casa o tus cosas, eso se llama sobreseguro. Lo único que consigues es pagar una cuota más cara cada mes sin ganar nada a cambio. Si ocurre un siniestro, la aseguradora solo te pagará el valor real de lo que se ha dañado, no lo que tú pusiste en la póliza. Es como pagar de más por un coche que ya está muy viejo, ¡no te van a dar uno nuevo a cambio!

¿Tengo que ser un experto para calcular cuánto vale mi casa?

¡Para nada! No necesitas ser un tasador profesional. Lo importante es ser honesto y mirar el valor de mercado. Piensa en cuánto te costaría comprar una casa igual en tu zona, o cuánto te pedirían por tus muebles si los vendieras. Si tienes dudas, siempre puedes mirar precios online o, mejor aún, pedir ayuda a un profesional que sepa de seguros. Ellos te ayudarán a poner la cifra correcta sin complicarte la vida.

¿El seguro cubre el valor sentimental de mis cosas?

Ay, el valor sentimental… ¡es lo más bonito, pero el seguro no lo entiende! Para la aseguradora, solo cuenta el valor de mercado, es decir, cuánto cuesta reponer esa cosa hoy en día, teniendo en cuenta su uso y antigüedad. Ese cuadro que te regaló tu abuela y que para ti no tiene precio, para el seguro valdrá lo que cueste uno parecido en una tienda. Así que, si aseguras por el valor sentimental, es probable que caigas en sobreseguro y pagues más sin necesidad.

¿Cada cuánto tiempo tengo que revisar mi seguro?

Lo ideal es que le eches un vistazo una vez al año, o cada vez que hagas un cambio importante en casa. ¿Te has comprado un sofá nuevo y carísimo? ¿Has hecho una reforma que ha subido el valor de tu cocina? ¿Has heredado algo de valor? Pues todo eso hay que comunicarlo a la aseguradora para ajustar la póliza. Si no lo haces, podrías tener problemas, ya sea por infraseguro o por sobreseguro. ¡Mejor prevenir que curar!

¿Qué pasa si la aseguradora se da cuenta de que he declarado mal el valor?

Si la aseguradora detecta que has declarado un valor incorrecto, tienen el derecho de ajustar la suma asegurada y, por supuesto, la prima que pagas. Si te han cobrado de más por sobreseguro, te devolverán la diferencia. Si te han cobrado de menos por infraseguro, te pedirán que pagues la parte que falta. Si no estáis de acuerdo, a veces se puede hasta cancelar el contrato. Lo importante es que ambas partes sean claras y justas.